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Irlanda: beatificación de John Sullivan, “padre de los pobres”

Sistema de Información del Vaticano

(ZENIT- Roma, 14 mayo 2017). – Al día siguiente de la beatificación del jesuita irlandés John Sullivan, el Papa Francisco ha rendido homenaje a este “padre de los pobres y de los que sufren”, en el Regina Coeli del 14 de mayo 2017.

Después de la oración mariana en la Plaza San Pedro, el Papa ha lanzado también una llamada en favor de los pueblos que sufren conflictos y ha invitado a orar por las madres.

Palabras del Papa después del Regina Coeli

Queridos hermanos y hermanas,

Yo confío a María Reina de la paz, la suerte de los pueblos afligidos por las guerras y conflictos, en particular en el Oriente Medio. Muchas personas inocentes son duramente probadas, lo mismo cristianos que musulmanes o los pertenecientes a minorías como los yazidis, que sufren violencias y discriminaciones dramáticas. Mi solidaridad se acompaña del apoyo en la oración, lo mismo que doy gracias a aquellos que se comprometen a apoyar en las necesidades humanitarias.

Animo a las diversas comunidades a recorrer el camino del diálogo y de la reconciliación para construir un futuro de respeto, de seguridad y de paz, alejado de toda clase de guerra.

Ayer, en Dublín, el padre jesuita John Sullivan ha sido proclamado bienaventurado. Habiendo vivido en Irlanda entre los siglos XIX y XX, dedica su vida a la enseñanza y a la formación espiritual de jóvenes, y él fue amado y buscado como un padre de los pobres y de los que sufren. Damos gracias a Dios por su testimonio.

Os saludo a todos, fieles de Roma y peregrinos de Italia y de los diversos países, en particular los fieles de Ivrea, Salermo, Valmontone y Rimini: a los obispos de Potenza y de Mozzo (Bergamo).

Saludo a los participantes de la iniciativa llamada “Passeggini vuoti” (cochecitos vacios) y al grupo de mamás de Bordighera: el futuro de nuestras sociedades exige por parte de todos, especialmente de las instituciones, una atención concreta a la vida y a la maternidad. Esta llamada es particularmente significativa hoy que celebramos en muchos países la fiesta de las madres: acordémonos con gratitud y afección de todas las madres y también nuestras madres en el cielo, confiándoselas a María, la mamá de Jesús. En este momento os hago una proposición: permanezcamos en silencio unos instantes, orando cada uno por su mamá.

A todos os deseo un buen domingo. Por favor, no os olvidéis de orar por mí. Buen apetito, y adiós.

©Traduccn de ZENIT, Raquel Anillo

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